Aunque cuando levantas la cabeza y miras a tu al rededor ves a toda esa gente que lleva prácticamente toda la vida contigo, algo te impide ser la misma, solo sacas una sonrisa y ocultas lo que sientes, eso tan difícil de explicar. Los días pasan y el por qué no aparece, simplemente actúas, sigues tu vida. Les quieres, tal vez sea lo único que te haga ver que esto merece la pena. Hoy no te apetece disfrutar, estás triste, pero por ellos decides no acabar aquí, así, sin ningún motivo. Necesitas compañía, pero no lo dices, sueñas y no vives la vida, imaginas y no aceptas la realidad, todo es muy difícil ahora. Con o sin motivos, te pones a pensar y, sin querer, los recuerdos se han apoderado de tu cabeza: ¿dónde está toda esa gente?, ¿dónde han quedado esos momentos? y las ganas, ¿dónde las dejaste?. Una pequeña gota baja recorriendo tus mejillas, ya no aguantabas más. Te falta algo, algo importante. Te duele estar así y más sin saber por qué, solo quieres que aquello vuelva, necesitas vivir.
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